
Rafael Saigí
Rafael Saigí, canario, fue un autodidacta tardío del torneado de la madera, oficio en el que se inició a los 40 años y “a los 46 obtuvo el carnet de artesano”. Nada en especial le introdujo en este noble oficio, “simplemente un día vi un torno en el escaparate de una ferretería y lo compré, desde entonces comencé a aprender a tornear solo, por pura afición y pasión, no por motivos laborales”.
Antes de comenzar a tornear y crear una pieza Saigí estudiaba previamente su forma, el dibujo, contraste y color de las vetas y la corteza de la madera, que influyen notablemente en el posterior proceso de elaboración.
“Con la madera en bruto, ya sea de raíz, de tronco, de verruga, etc, inicio el proceso de creación, intentando ver la pieza final antes de montar la madera en el torno”. De esta forma Rafael Saigí aportaba al resultado final de cada una de sus piezas una parte original de la materia prima, ya fuera un hueco, una grieta, el borde natural o aquello que más le llamara la atención para que quedara integrada y armonizara con la vasija u objeto realizado.