
Pedro Clavero
La obra de Pedro está basada en la interpretación del «cuenco imposible», un recipiente que cuenta con dos ejes en su interior que refuerzan la estructura. Una pieza que no se puede realizar en su totalidad con el torno y que surgió casi por casualidad. En un principio la idea de Pedro era hacer un sombrero, pero un imprevisto hizo que la obra se fuera al traste.
Esta es una de las señas de identidad de Pedro, además de la improvisación y la creatividad. «Trabajo un poco sin rumbo fijo. Los profesionales ven un trozo de madera y ya saben lo que quieren hacer. Yo primero pienso en la pieza que quiero hacer y luego busco el tronco que me va a venir mejor».
La afición de Pedro surgió hace unos 20 años, cuando fabricó unos palillos para los tambores con un torno casero. Compaginó su afición con su profesión durante unos años y cuando se jubiló pudo dedicarle más tiempo a su pasión.